La niñez y el valor del dinero

La niñez y el valor del dineroSer padres  es verdaderamente un privilegio, desde el compartir, escucharles cada ocurrencia  como su forma de pensar, sin embargo este papel  trae consigo innumerables responsabilidades, que abarcan el actuar, guiar, ser modelos, lograr que sean independientes, además de verle felices y sanos; pero estos tiempos exigen de los padres un enfoque práctico y realista, puede ser, que no hay una visión futurista del niño como adulto, papá y mamá no logran dimensionar que la educación de hoy trasciende a la adultez. En lo cotidiano, se presentan las presiones ante las exigencias del niño y la niña sobre obtener productos que promueve esta sociedad  de consumo en la cual vivimos, que en muchos casos su publicidad es dirigida al menor y es ahí precisamente, la necesidad de enseñar sobre el valor del dinero, sobre las finanzas, asunto que en ocasiones no se le da la suficiente importancia requerida, los padres  no tocan estos temas con sus hijos: puede ser porque no se le considera necesario, el tipo de profesión de los padres, estos a su vez no la recibieron  o simplemente no hay una visión del niño adulto, emprendedor, productivo y porque no decirlo, generador de empleo.
 
Dado que el mensaje publicitario que reciben los niños y niñas es el de obtener ciertos productos, donde estos se convierten en su mercado de influencia, además en la inmediatez para adquirirlos, por ello las falsas promociones y el no instruir tempranamente en el conocimiento de las finanzas, la economía, el valor del dinero, le hará perder oportunidades más adelante: no se desarrolla la creatividad necesaria para ser productivos, no se cultiva el autocontrol y no promueve el crecer con una visión de ser promotores y emprenderos de proyectos, además le hará estar a merced de los medios por comprar, obtener y acumular elementos que no requiere.
 
¿Qué estrategias utilizar para enseñar el manejo de las finanzas en el niño? La lógica inicial, es que el actuar del adulto represente sentido y significado en el menor y ya el adulto actuando como modelo, mediador y facilitador, de esta forma se cumple la responsabilidad mencionada al principio, no se requieren de muchos discursos, pero si de un modelo de padres, donde el niño y niña observan el manejo adecuado que dan sus padres a los recursos económicos, le dan explicaciones, le hacen participes a través de la práctica real sobre el manejo del dinero y la importancia del ahorro, como de sus beneficios.
Si somos modelos para los hijos:
  • Compraremos para el hogar y para los niños los artículos que se requieran, no comprados caprichosamente, esta es una forma de aprendizaje.
  • Se requiere de una práctica vivencial, es decir, a partir de los 5 años y de acuerdo al avance de su edad  - 8 años - se iniciará con una pequeña alcancía donde el niño introduzca monedas y luego podrá adquirir algo pequeño, el aprendizaje en este caso, es el percibir cierta recompensa como causa de su ahorro.
  • Un poco más grande propiciar experiencias exitosas a través de sus ahorros, teniendo en cuenta que deberá pasar un tiempo  de espera, de aprendizajes y de autocontrol.
  • Hacerlo vivencial cuando él personalmente compra sus productos.
  • Enseñarle la diferencia en las denominaciones de los billetes y monedas.
  • Llevarle al Banco y abrir una cuenta, cuando su edad así lo permita
  • Practicar juego de roles, en este caso una tienda, donde unos compran y otros reciben en caja el dinero.
  • Hacerle se ubique en el tiempo y cómo se ve y qué desea lograr cuando grande, permite introducirlo en su proyecto de vida.
  • Enseñarles la función de la publicidad y en no creer todo lo que nos dicen, el valor de un producto dependiendo de cada tienda.
  • La mejor estrategia siempre será el modelo de los padres, no podremos hablar de ahorro, si los niños nos observan comprar y acumular.
  • Enseñarle en la práctica que un juguete o un par de zapatos que desea comprarse, tiene diferente valor y de esta forma el niño aprende como economizar.
  • Trabajar con los niños en un proyecto, donde es necesario hacer un presupuesto.
  • Debe comprender claramente que en el dinero se hacen sumas, restas y nos queda un saldo a favor, que sus compras no pueden ser mayores al valor que tiene ahorrado, que en lo posible no debe pedir prestado, es decir, no debe gastar lo que no tiene.
Sobre la pregunta si los niños pueden volverse caprichosos y dependientes por la falta de esta instrucción, la respuesta es: no podemos generalizar. Los niños a quienes no se les educa en el valor del dinero, no necesariamente serán caprichosos y dependientes, depende exclusivamente del tipo de crianza, el tipo de padres  -permisivo, democrático, autoritario, negligente- los valores que inculquen, el modelo de papás que expongan.
 
Pueden existir familias que jamás dan estas instrucciones sobre el manejo del dinero, pero los niños observan en casa a sus padres y ellos analizan el manejo que le dan a la compra del mercado, donde no hay desperdicio, no salen de compra caprichosamente, los niños jamás ven a alguien con cartas amenazando a sus padres por el no pago de sus obligaciones, por el contrario observan a papás responsables en el trabajo y en casa, serán modelos que ellos repetirán. Desde los 5 a los 8 años y 10 años se introducirá el concepto de lo económico, del valor del dinero.