Autoestima y aprendizaje escolar

Autoestima y aprendizaje escolarUbiquémonos en un niño/niña desde que nace y ve la luz, pero también nos podemos trasladar desde el tiempo de su concepción, si es aceptado por sus padres y muy especialmente por su madre, quien lo lleva durante nueve meses, desde ese tiempo se van generando recuerdos de los que el adulto no es consciente, luego nace y ¿qué cuidados se tienen con él?, ¿recibe todo el afecto? si es tratado con todo el amor que se merece o por el contrario inician sus penalidades, donde no es atendido adecuadamente, es decir, no recibe afecto, en caso contrario, puede ser que tenga padres que viven en armonía en un hogar con padres comprometidos, amorosos, responsables que manejan asertivamente sus conflictos.

Como podemos notar desde sus cortos años el niño y niña van construyendo sus percepciones, paralelo a ello se va formando el auto-concepto que se da de la información externa, de la interacción con su medio social, la forma como asimila y organiza toda la información, todo ello permite construir su identidad personal. En la medida en que se da su desarrollo cognitivo, la estructura de su yo, las variables que intervienen en su proceso, en esa medida cambiará la información que recibe como sus percepciones, como se puede ver es una continua construcción de su mundo interno, formado de lo externo y lo significativo que sea para él, es interesante además que ello respalda los planteamientos de Piaget sobre asimilación y acomodación. Por lo general el niño y niña se mueven en dos ambientes "familiar y escolar” dando como resultado experiencias que hacen la diferencia entre un niño y otro y son el origen para la formación del auto-concepto del niño y la niña.

De acuerdo a Marsh (1990) en sus investigaciones, existe una relación del auto concepto y la construcción que el sujeto hace del mundo, para ello utiliza unos procesos y estructura con el que es capaz de "comprender de manera personal su ambiente social y así regular su propia conducta”. Igualmente utiliza la experiencia del sujeto las integra, organiza y regula el estado afectivo, que lo ideal es que sea positivo, ¿por qué? si la información que ha acumulado el niño y niña es positiva, esta le podrá ofrecer una buena motivación al estudiante, lo cual tiene una relación causal con el aprendizaje escolar y su rendimiento, conexo a la cognición.

Helmke y Van Aken (1995) citado por González-Pineda & otros (1997) apoyan la hipótesis del rendimiento Escolar sobre el autoconcepto, dependiendo de la edad de los sujetos; sin embargo los datos apoyan más la idea del autoconcepto sobre el rendimiento del estudiante.

Desde la perspectiva de González-Pineda & otros (1992) el autoconcepto favorece la motivación lo cual esta incide directa y significativamente sobre el logro académico del niño y la niña, no obstante, opinan que esta influencia no es directa y pasiva sino el resultado de una elaboración cognitivo-afectivo. Desde estos planteamientos encontramos una relación entre el aprendizaje, rendimiento, autoconcepto, las atribuciones que de sí hace el alumno con sus expectativas. En las muestras de niños con problemas de aprendizaje escolar, se aprecia que cuando se presentan estas dificultades también hay problemas en el déficit de su autoconcepto.

Estas investigaciones son concluyentes al afirmar que si el estudiante posee un buen autoconcepto de sí mismo, confía en sus capacidades intelectuales, tiene expectativas altas, se fija objetivos y se siente responsable de ellos (Núñez, González-Pineda, et al., 1995) todo ello lleva al éxito académico (citado por González-Pineda & otros, 1997).

No podemos olvidar como los padres pueden contribuir positivamente para construir y mejorar significativamente el autoconcepto y por consiguiente la autoestima de nuestros hijos, no basta ser amorosos es propiciar y fortalecerlos para que tengan de ellos mismos una imagen positiva de que poseen potencialidades, que son capaces de lograr las metas que se propongan, es enviarles información positiva, motivándolos, dándoles la oportunidad de resolver situaciones de conflicto, que se sientan seguros del afecto de sus padres, permitiéndoles la expresión de sus sentimientos, permitirles la comunicación y amistad con sus iguales pues es en la interacción social donde se aprecia el crecimiento, fortalecer su auto independencia. Por el contrario si solo resaltamos lo negativo, si no le prestamos la adecuada atención, les decimos palabras ofensivas, le agredimos física y verbal esto no contribuirá en que tenga una buena autoestima y por consiguiente en el aula de clase pude verse preocupado, triste y con bajo rendimiento.

Para concluir, ahora queda la pregunta para docentes y padres de familia ¿cómo se ve el niño y niña?, ¿cómo lo ven los otros?, ¿cómo es su vida en familia?, ¿cómo es su vida escolar, con los docentes y con sus compañeros? y ¿qué tanto el docente contribuye de forma positiva en la vida del niño y la niña?.

Rerencias

Oñate, M. de la Rosilla, G., Fernández, G. A. & Saiz, R. C. (2006) Panorámica del autoconcepto y sus implicaciones educativas. Revista de Orientación Educacional V 20 No. 38, pp 79-89.